La Depresión padecerlo no implica ser NI DÉBIL NI INCAPAZ

¿Cómo nos podemos dar cuenta de que algo va mal?

Hay varios factores que nos pueden hacer pensar que nuestro hijo padece un trastorno depresivo:

  • Primero, hay que valorar si existe algún tipo de componente heredado que pueda predisponer al joven a padecer un trastorno del ánimo.
  • Observar si hace un uso excesivo de las redes sociales, si hay un aislamiento desmesurado, o que se haya producido algún cambio radical en su vida.
  • Existen unas manifestaciones orgánicas y conductuales que nos deben alertar, como que el joven tenga cefaleas, dolor de cabeza o abdominal, que haya disminuido su rendimiento escolar o si se han producido cambios en su carácter, por ejemplo, si se ha vuelto más irritable.

Recuerda:
La depresión es un trastorno del estado de ánimo caracterizado principalmente por la anhedonia –falta de placer por las cosas–; la abulia –falta de energía para hacer algo–; y la apatía.

¿Quién esta preparado para ayudar?

En primera instancia debe ser evaluado por un psicólogo clínico especializado en Psicoterapia, posteriormente una vez confirmado el trastorno el especialista brindará un plan de trabajo a seguir, la depresión no es un problema único del adolescente por ello la familia se debe implicar, debe ser participe del tratamiento. Es un trabajo conjunto con un objetivo, que el joven se encuentre mejor y salga adelante.

Sí la depresión es diagnósticada precozmente, favorecerá el tratamiento en un rango edad en la que los jóvenes se enfrentan a muchos cambios.

Porque la salud mental también se cuida; si necesitas de nosotros, estaremos para ayudarte.



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